Ideas principales
- Contratar en remoto no es más difícil que la contratación presencial, pero castiga errores distintos
- La comunicación escrita, la autonomía y la disciplina asíncrona importan más cuando alguien trabaja en remoto
- Estructurad el proceso antes de publicar el puesto: los candidatos comparan cómo gestiona cada empresa su búsqueda
- La incorporación en remoto es donde las empresas pierden silenciosamente a personas que les costó mucho encontrar
En este artículo
La mayoría de los responsables de contratación aprendieron a entrevistar cara a cara. Desarrollaron instintos en torno al lenguaje corporal, la dinámica de la oficina y cómo encaja alguien en un espacio físico. Saber cómo contratar empleados en remoto implica sustituir esos instintos por algo más deliberado, porque la contratación en remoto elimina la mayor parte de esas señales ambientales. En lugar de desarrollar mejores métodos, muchas empresas se sienten inseguras y toman malas decisiones: o se mueven demasiado despacio y pierden a buenos candidatos, o se saltan las comprobaciones que más habrían importado.
La buena noticia es que la contratación en remoto no requiere un marco completamente distinto. Requiere uno más ajustado. Esto es lo que realmente funciona.
Por Qué la Contratación en Remoto Es Distinta
En una oficina compartida, mucha información sobre cómo trabaja alguien emerge de forma natural. Os dais cuenta de si pide ayuda en el momento adecuado, si se comunica claramente con sus compañeros y si gestiona bien su propio tiempo. Con empleados en remoto, nada de eso ocurre de forma orgánica. Cada dato tiene que provenir de vuestro proceso de selección deliberado.
Según el informe State of Remote Work de Buffer, los principales retos a los que se enfrentan los trabajadores en remoto son las dificultades de comunicación y colaboración. Eso significa que las habilidades que buscáis en una contratación en remoto son distintas de las que priorizaríais en un contexto de oficina: la comunicación escrita, la disciplina asíncrona y la capacidad de resolución autónoma de problemas tienen un peso mucho mayor. Si no estáis evaluando esas cosas, os estáis perdiendo las variables más importantes.
Estructurad el Proceso Antes de Publicar el Puesto
El error número uno en la contratación en remoto es tener un proceso vago. Cuando todo es virtual, los candidatos tienen menos paciencia ante la desorganización. A menudo están gestionando varias ofertas a la vez y se van formando impresiones sólidas de cada empresa en función de cómo gestionan su búsqueda.
Antes de abrir un puesto, decidid: cuántas rondas habrá, quiénes participarán, qué evalúa cada fase y cuál es vuestro calendario. Escribidlo. Compartidlo con los candidatos desde el principio. Un proceso bien estructurado indica que lleváis una operación reflexiva y ágil, que es exactamente lo que quieren saber los trabajadores en remoto antes de unirse a una empresa que nunca han pisado.
Si vuestro proceso sigue siendo "ya lo iremos viendo", arregladlo antes de publicar nada.
Qué Habilidades Importan Realmente en Empleados en Remoto
Algunas cualidades importan más cuando alguien trabaja en remoto que en una oficina. Las más importantes que evaluar:
- Comunicación escrita. La mayor parte de la colaboración en remoto ocurre por escrito: mensajes, correos, actualizaciones de proyectos, documentación. Los candidatos que escriben con claridad y concisión son mucho más fáciles de gestionar a distancia.
- Disciplina asíncrona. ¿Pueden hacer un trabajo de calidad sin aportaciones en tiempo real? ¿Pueden retomar y contribuir a un hilo iniciado horas antes de que lo vieran?
- Comunicación proactiva. ¿Señalan los problemas con antelación, o esperan hasta que los problemas se vuelven visibles? Los empleados en remoto necesitan hacer fluir la información hacia arriba; eso no ocurre de forma natural.
- Autodirección. Hay personas que necesitan un entorno físico y señales sociales para mantenerse centradas. Otras trabajan bien con autonomía. Necesitáis saber cuál de las dos estáis contratando.
La buena noticia es que podéis evaluar todo esto directamente. Pedid a los candidatos que respondan a un encargo escrito como parte del proceso. Dadles una tarea breve con un plazo y observad no solo el resultado, sino si hacen preguntas sensatas, entregan a tiempo y se comunican con claridad durante todo el proceso. Eso os dice más que la mayoría de las entrevistas. Si contratáis a través de una firma de selección, indicadles qué rasgos importan más; un buen reclutador evalúa estas cualidades antes de que los candidatos lleguen a vosotros.
Cómo Hacer Mejores Entrevistas por Vídeo
Las videollamadas no son simplemente llamadas telefónicas con cámara. Crean una dinámica ligeramente distinta, y vale la pena ajustar cómo las gestionáis.
Mantened las conversaciones de fases iniciales más cortas y enfocadas. Cuarenta y cinco minutos suelen ser suficientes para evaluar el encaje y el interés en un primer encuentro. Reservad las conversaciones más largas para fases posteriores, cuando tengáis la certeza de que la persona está genuinamente en consideración. Dad a los candidatos un breve orientativo del formato por adelantado para que estén preparados. Fijaos en cómo se presentan: ¿están organizados, se comunican con claridad, hacen preguntas reflexivas? Estos comportamientos se traducen directamente en cómo actuarán en el día a día.
Además, tomad notas. Sin la información ambiental que se obtiene al conocer a alguien en persona, una práctica disciplinada de toma de notas se vuelve más importante para comparar candidatos entre rondas. Para saber más sobre cómo es un proceso de selección bien gestionado, consultad nuestro artículo sobre por qué los candidatos abandonan; muchos de esos mismos principios son aplicables aquí.
Las Referencias No Son Opcionales
Es tentador saltárselas cuando tenéis prisa. No lo hagáis.
Las referencias importan más en la contratación en remoto, no menos. Tenéis menos datos orgánicos sobre cómo opera realmente alguien, lo que hace especialmente valiosa una conversación con un exresponsable, sobre todo si ese responsable también trabajó con él o ella en remoto. Haced preguntas concretas: ¿cómo gestionaba la falta de claridad en las instrucciones?, ¿qué necesitaba para dar lo mejor de sí mismo?, ¿en qué aspectos le costaba más?
Las referencias vagas o la dificultad para contactar con los árbitros también os dicen algo. No ignoréis esa señal.
Incorporación en Remoto Hecha Bien
La contratación no termina cuando se firma el contrato. La incorporación en remoto es donde muchas empresas pierden silenciosamente a personas que les costó mucho encontrar, ya sea porque no hay ninguna estructura para las primeras semanas, o porque el nuevo empleado tiene que ir averiguando por su cuenta cómo funciona la organización.
Antes de que alguien empiece, escribid cómo son unos buenos primeros 30, 60 y 90 días. Asignad un punto de contacto para su primer mes, no para microgestionar, sino para aseguraros de que tiene lo que necesita y sabe a quién preguntar. Haced las presentaciones de forma deliberada; no asumáis que las relaciones se formarán de manera natural como podrían hacerlo en una oficina. Según investigaciones de SHRM (Society for Human Resource Management), las organizaciones con prácticas sólidas de incorporación mejoran la retención de nuevas incorporaciones en un 82%. La inversión merece la pena.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es el mayor reto en la contratación en remoto?
El mayor reto es que se pierde la información ambiental que se obtendría en un entorno físico compartido. Contratar en remoto exige ser deliberado a la hora de evaluar el estilo de comunicación, la autonomía y la disciplina asíncrona, cualidades que emergen de forma natural en una oficina pero que hay que valorar activamente cuando se contrata en remoto.
¿Cuántas rondas de entrevistas debería tener un proceso de selección en remoto?
La mayoría de los puestos en remoto pueden evaluarse en dos o tres rondas: una llamada de criba inicial, una prueba de habilidades o una tarea práctica, y una conversación final con los principales responsables. Añadir rondas adicionales sin un propósito claro ralentiza el proceso y aumenta el abandono de candidatos, especialmente entre los más demandados.
¿Deben los candidatos en remoto completar una prueba práctica como parte del proceso de selección?
Una tarea breve y relevante (como máximo una o dos horas) puede ser muy informativa para puestos en remoto. Evalúa la comunicación escrita, la calidad del trabajo y cómo gestionan los candidatos un encargo abierto; todo ello importa más cuando alguien trabaja en remoto. Que sea breve, relevante y respetuosa con su tiempo.
Contratar en remoto premia la preparación y castiga la improvisación. Definid vuestro proceso, evaluad lo que realmente importa, haced entrevistas ágiles, comprobad las referencias bien hechas e incorporad con intención. Los fundamentos de una buena selección no han cambiado. El contexto, sí.
Nexor trabaja con empresas para encontrar y colocar talento senior en puestos en remoto e híbridos. Si estáis construyendo un equipo y queréis un socio de búsqueda que entienda de verdad cómo funciona la contratación en remoto, poneos en contacto con nosotros.